La ciencia

Medimos lo que la investigación vincula de verdad a la salud en el tiempo

Existen marcadores (valores que se miden con una prueba) que predicen el riesgo de enfermedad y de mortalidad con una evidencia sólida y publicada. Son estos los que guían el método. Aquí explicamos, en lenguaje sencillo, qué mide cada uno, por qué cuenta para ti y con qué límites lo usamos.

Análisis de laboratorio al microscopio para medir los biomarcadores
VO₂max
48ml/kg/min
Ejemplo ilustrativo: valores no reales
Predictores validados por la investigación
7marcadores entre los mejor documentados en la literatura
≈500.000personas en el estudio UK Biobank sobre la fuerza de prensión
JAMA · NEJMlas revistas de las evidencias que citamos
0promesas que la investigación no sostiene

Las evidencias describen el estado del campo científico, no resultados obtenidos en nuestros pacientes. Las fuentes completas están al final de la página.

La distinción de base

Predictor no significa cura

Un biomarcador predictivo es una medida que los estudios vinculan a un riesgo futuro más alto o más bajo. Saber que se está en riesgo permite actuar antes, pero medir un predictor (es decir, un valor que anticipa un riesgo, a verificar caso por caso) no es lo mismo que un tratamiento que ha demostrado cambiar el resultado. Mantenemos distintas las dos cosas, siempre.

Por eso hablamos de marcadores que miden y predicen, no de terapias que curan o rejuvenecen.

Los marcadores que cuentan

Qué medimos, y por qué cuenta para ti

Estos están entre los predictores mejor documentados en la literatura. Para cada uno: qué mide y por qué cuenta para ti. Los estudios que lo demuestran están recogidos en la sección Fuentes al final de la página.

Fitness cardiorrespiratorio (VO₂max)

Qué mide: lo bien que el corazón y los músculos producen y usan energía bajo esfuerzo, en la práctica cuánto fondo y cuánta potencia tienes. Por qué cuenta para ti: es de las medidas más ligadas al riesgo de morir antes de tiempo, y cuanto más en forma estés, mejor, sin un tope conocido. La buena noticia: se entrena.

ApoB: las partículas que obstruyen las arterias

Qué mide: el número de partículas de colesterol que pueden depositarse en las paredes de las arterias y, con el tiempo, obstruirlas. Por qué cuenta para ti: indica el riesgo de infarto mejor que el colesterol "malo" (LDL) que sueles leer en las pruebas. A veces el LDL parece correcto, pero las partículas son demasiadas.

Lp(a): un riesgo escrito en los genes

Qué mide: un tipo de colesterol que depende casi por completo de la genética, no del estilo de vida. Por qué cuenta para ti: si es alta, aumenta el riesgo cardiovascular sin importar lo demás; basta medirla una vez en la vida para saber si la tienes y tenerla en cuenta en las decisiones.

Calcio coronario (CAC score)

Qué mide: cuánto calcio se ha depositado ya en las arterias del corazón, una "fotografía" directa de las placas ya presentes. Por qué cuenta para ti: una puntuación muy alta señala un riesgo comparable al de quien ya ha tenido un infarto, aunque nunca hayas tenido síntomas.

Fuerza de prensión (grip strength)

Qué mide: cuánta fuerza tienes en la mano, con una prueba sencilla en consulta; es un indicador de tu fuerza muscular general. Por qué cuenta para ti: una mano más débil se asocia a un riesgo de mortalidad más alto; es un termómetro rápido de lo bien que "aguanta" el cuerpo en el tiempo.

Inflamación de fondo (hsCRP, IL-6)

Qué mide: el nivel de inflamación "silenciosa" que arde en el cuerpo incluso sin una enfermedad evidente, lo que los científicos llaman inflammaging, es decir, la inflamación que crece con la edad. Por qué cuenta para ti: se asocia a mayor riesgo cardiovascular y de mortalidad, pero es una señal sobre la que se puede actuar.

Control de la glucemia (HbA1c)

Qué mide: la media de tu glucemia de los últimos 2-3 meses, en una sola prueba. Por qué cuenta para ti: cuenta a lo largo de todo el espectro, no solo cuando se dispara la diabetes. Valores ya un poco altos se asocian a un riesgo mayor y te dicen que intervengas antes.

Cómo se lee un marcador

Cada valor, respecto a su intervalo óptimo

Un número aislado dice poco: cuenta dónde cae respecto al intervalo óptimo para edad y sexo, y cómo se mueve en el tiempo. Así aparecen los marcadores de esta página, a título de ejemplo.

VO₂max48ml/kg/min
ApoB82mg/dL
hsCRP2.4mg/L
HbA1c5.3%
ÓptimoDentro de la normaA monitorizar

Ejemplo ilustrativo: valores e intervalos no reales. Es una brújula de lectura en el contexto, no un diagnóstico.

Pipeteador automático en el laboratorio: relojes epigenéticos y señales en el ADN
Monitorización en el tiempo
Edad biológica

Una herramienta de monitorización, no un diagnóstico

La edad cronológica es la del documento de identidad. La edad biológica estima cuán "viejo" está el cuerpo a nivel molecular, leyendo señales químicas en el ADN (los llamados relojes epigenéticos): puede ser más alta o más baja que la cronológica.

  • Las versiones más recientes predicen mortalidad y enfermedad mejor que la edad cronológica.
  • Hay señales, aún por consolidar, de que el estilo de vida pueda influir en ellas.
  • Cuenta la tendencia en el tiempo, no el número aislado de una sola medición.
Qué no prometemos
Los límites, sin rodeos

Usamos la edad biológica como herramienta de monitorización en el tiempo, no como diagnóstico. Los relojes epigenéticos no son pruebas diagnósticas ni metas clínicas reconocidas. Una sola medición puede tener un margen de ruido técnico: cuenta la tendencia en el tiempo, no el número aislado. No decimos, y no puedes esperar de nosotros, que "invertimos" o "rejuvenecemos" tu edad biológica un número preciso de años. Es el campo hacia el que mira la medicina de la longevidad: si entra en nuestro panel, lo diremos explícitamente.

En la práctica

Qué significa, en la práctica

Medimos predictores validados para actuar antes: detectar un riesgo mientras aún es modificable y construir un recorrido específico. Medir bien es el primer paso, no la garantía del resultado.

Un marcador, por sí solo, es solo un dato: hace falta un médico y un equipo multidisciplinar que lo lea en tu contexto y te acompañe en el tiempo. Por eso no ofrecemos una sola herramienta, sino un recorrido con atención de la persona.

Y mantenemos distinto lo que tiene evidencia fuerte (los marcadores de esta página) de lo que tiene evidencia débil o preliminar. Cuando una tecnología o una terapia tiene pruebas limitadas, lo decimos: no la presentamos como "ciencia de la longevidad".

Qué NO encuentras en esta página

En esta página hablamos solo de marcadores con evidencia sólida. Algunos tratamientos que suelen verse asociados a la "longevidad" (infusiones, oxigenoterapia, terapias regenerativas) no tienen, a día de hoy, pruebas de efecto sobre la longevidad o la mortalidad. Por eso no los presentamos aquí como ciencia.

Fuentes

Las fuentes científicas

Las evidencias de abajo describen el estado del campo científico: son estudios sobre grandes poblaciones, no resultados obtenidos en nuestros pacientes. Los recogemos por transparencia.

VO₂max y mortalidad: Mandsager et al., JAMA Network Open, 2018 (más de 120.000 personas). ApoB y riesgo de infarto: Marston et al., JAMA Cardiology, 2022. Lp(a) como factor de riesgo causal y hereditario: Kamstrup et al., JAMA, 2009; Clarke et al., NEJM, 2009. Calcio coronario (CAC): Multi-Ethnic Study of Atherosclerosis (MESA), Peng et al., Circulation, 2021. Fuerza de prensión y mortalidad: UK Biobank, BMJ, 2018 (n ≈ 500.000). Inflamación de fondo (inflammaging): Franceschi et al., 2000 para el concepto; riesgo cardiovascular y estatina en el estudio JUPITER, Ridker et al., NEJM, 2008. Glucemia (HbA1c) y mortalidad por debajo del umbral de la diabetes: Khaw et al., Annals of Internal Medicine, 2004.

Edad biológica y relojes epigenéticos: Horvath, 2013 y Hannum et al., 2013 para el concepto; predicción de mortalidad y enfermedad con PhenoAge (Levine et al., 2018), GrimAge (Lu et al., 2019) y DunedinPACE (Belsky et al., 2022); señales de influenciabilidad por el estilo de vida en el RCT CALERIE (Waziry et al., Nature Aging, 2023); límites como herramienta no diagnóstica en Bell et al., 2019.